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La foto muestra una pantalla con un montón de ceros y unos (bits) y en centro se lee "virus desconocido" |
Buenas tardes a todos/as antes de
comenzar me gustaría aclarar que nada de lo que diga en los próximos 15 a 20’ carece de ideología, seguro hay
otra forma de ver las cosas, pero elijo la que voy a contarles porque creo profundamente que hay algo en el aprendizaje
que es como las buenas películas, esas
que tienen un final abierto y que nos invitan a pensar después de los títulos y
agradecimientos.
Intentaré
que pensemos y nos incomodemos juntos (porque
pensar en sí, es incomodarse, correrse o moverse de un lugar)
acerca del tratamiento que dan los medios al deporte adaptado, su entorno, y
sus protagonistas.
Como
seguramente muchos de ustedes, antes de encontrar un quehacer, un espacio donde desarrollarme, paseé por
varios lugares incluido una frustrada carrera como analista de sistemas. Poco
de este paseo parece haber quedado en mí pero, por alguna extraña razón aún no
puedo olvidarme del -posiblemente mal
aprendido- concepto de bit de paridad .
Un
bit de paridad viene a ser algo a así
como, un mecanismo por el cual se chequea que la información que se envió sea
la misma que se recibe. Es decir, una especie de servicio de comunicación que solo revisa que el paquete que nos
entreguen en la puerta de casa sea realmente el que decidieron enviarnos, evitando la pregunta por el contenido, y
revisando solo la forma.
Creo
que mas allá de los cables, los electrones y sus intenciones hay algo en todo
proceso de comunicación que es como los bit de paridad y merece que tratemos de preguntarnos -aunque sea de forma muy elemental- ¿qué realmente
vemos de aquello que quieren mostrarnos?,
para entonces poder dar señal que hemos comprendido el mensaje, que lo
aceptamos, rechazamos o nos es indiferente.
Si
pensamos en los medios y su relación con la temática de discapacidad, considero
que hay al menos tres tipos de vínculos posibles a los que llamaré El Mendigo, El Herrero y el Héroe.
El
mendigo como bien se imaginan es el vínculo “mas pobre” entre discapacidad y el
medio. En esta relación la lágrima es vedette, y aquello que falta se vuelve el
eje central del mensaje dando color a la
pantalla, aunque el color siempre sea el
mismo… El herrero modestamente creo
todavía es una figura en construcción mediática y quizás por eso, la entienda como la mas
esperanzadora. En esta relación, se ve trabajo, se ve dignidad, y lo ausente es a la vez, lo que falta, porque
en esta pantalla sobran colores. Por
ultimo la figura del héroe es quizás la que más comúnmente aplican los medios
al deporte en general, y por ende al deporte adaptado. Este vínculo es el del
campeón de aquél que ha superado todos los obstáculos para subirse al podio, y
también, es en parte fruto del trabajo
de un herrero. Pero a diferencia de este último, el héroe se interesa por el
rendimiento, por ser el mejor y se
vuelve a si mismo un bien comunitario. Para
él, lo importante es competir (y sobre todo ganar), y no compartir. Mientras que, para el herrero no hay podio, y “hacer lo mejor” es lo que se vuelve parte de una misma cosa, de un
mismo bien comunitario.
Es
en la dinámica de la pantalla -entendida como la máxima expresión de los
medios- donde el mendigo, el herrero y el héroe
parecen convivir sin importar sus
diferencias esperando provocar algún efecto en el espectador, y confirmar que a
pesar de la mirada, mas allá de lo
blanco del ojo pasan cosas…
“(…) Jenkins (2007) llama el “wow
effect”, al efecto de la cultura
mediática que busca sobre todo el impacto emocional y la identificación
personal con los personajes de la pantalla, antes que a un tipo de aprendizaje
reflexivo y racional como el que busca promover la escuela. Estas imágenes o
historias impactantes parecen generar un encantamiento que se sobreimprime al
contenido. Forman parte, también, del régimen espectacularizado de
participación en lo público. (…)”
El efecto wow y la sensibilización mediática son parte de una
misma cosa, que busca provocar un mismo impacto, quitar la posibilidad de movernos. Para transformar aquello que nos hace
sensibles, que nos hace humanos en solo un pasatiempo, en una parte de nuestra rutina diaria.
Posiblemente esto en alguna forma justifique el éxito de la novela de las
cuatro, no lo sé.
De lo que si estoy seguro, es que si me emociono tengo que hacer algo con eso,
algo que valla más lejos que la pantalla, transformar la emoción de la novela
que va de cuatro a cinco en una acción concreta de cinco a seis.
“El mundo mediático adquiere una gran
importancia para la visibilización del colectivo de personas con discapacidad,
primero porque vivimos en una sociedad donde el que no sale en los medios no existe, y después porque
para salir de una situación de discriminación -situación que se liga
frecuentemente a las personas con discapacidad- se necesita la complicidad social, pero la
sociedad no se hace cómplice de lo que no conoce y ahí es donde los medios de comunicación pueden jugar el
importante papel de acercar la discapacidad a la sociedad y viceversa”
Si
miramos hacia el deporte sin importar como lo clasifiquemos (Recreativo, competitivo, etc.)
valdría preguntarnos si no es el mismo medio el que clasifica el deporte mas allá de las federaciones,
competiciones, y reglamentos. Los medios
a su manera le dan una impronta propia a
lo que se esta comunicando y esta marca aunque no se transmite como rendimiento
tiene un efecto preponderante sobre él.
“No te rindas” parece decir el medio cuando
presenta al héroe, “ríndete” cuando presenta al mendigo y se queda sin palabras
cuanto intenta mostrar al herrero porque como dije este no sabe de rendimientos.
Una
nota sobre ciclismo adaptado que se titula “sin barreras” dice: (…) Sucedió en Italia, durante el mes de
marzo de 2011. El ciclista argentino X se consagró campeón mundial en la categoría
pista y trajo además la medalla de bronce en persecución. La emoción fue doble:
al logro deportivo, hay que sumar la proeza de que X, oriundo de Entre Ríos,
tiene parálisis cerebral por un virus que lo afectó de niño, el cual le produjo
un problema motriz en las manos, dificultades en el habla e hipoacusia. Su
hazaña en Italia es sólo un ejemplo del potencial que tiene el deporte adaptado
(…)”
La
misma nota hace referencia a una
expresión acreditada al presidente del Comité Paralímpico Argentino (COPAR)
quien refiere: “La práctica deportiva es
muy importante para la vida. Es una herramienta útil para lograr la integración
social y produce mejoras tanto psíquicas como físicas.” Sinceramente, creo que estas expresiones dan
cuenta con brutal claridad que el paradigma medico, el cual considera a las
personas con discapacidad como enfermas se ha enquistado en el deporte bajo el
apaño siniestro del rendimiento.
El paradigma medico deficitario es el lugar donde
el individuo esta en lucha contra el mundo -para
integrarse- y donde la categoría del número uno, del superman vale para
todos. Desde este lugar, es más importante como bajar los 50’’ en los 100 metros libres que
como hacemos para que todos los pibes practiquen natación.
La política de producir supermanes, es nefasta
para todos y extrae su capital de la
miseria o de quienes utilizan su tiempo libre para practicar deporte, esta es la mejor manera de destruir la noción
social del deporte, y es el resultado de políticas neoliberales. El culto del
número uno encuentra quizás la mas fiel expresión comunicativa de sus
ideales en “La marcha del deporte” emblema que puede aún ser referido en varias
prácticas deportivas…. y en alguno de sus representantes….
Marcha del deporte
En un marco de azul celestial
y al rayo solar
va la juventud.
En el pecho un soberbio ideal
y un ansia sin par
de goce y salud.
Una insignia en el corazón
un emblema como ilusión
y en el alma un deseo
de honor y de gloria
que vibra y es siempre emoción.
Luchar, en justa varonil.
Luchar con ansia juvenil.
Y para la raza
conseguir el ejemplar
del porvenir.
Luchar, luchar para triunfar,
luchar y nunca desmayar.
Alentando siempre
la esperanza de imponer
la divisa "Vencer y vencer".
Caballeros del juego hay que ser,
al campo a salir
con fe y con valor.
Adversarios que van a ofrecer
en brega gentil
ejemplo y vigor.
La confianza y la inspiración
del amor a una institución
han de darnos aliento
y hacer que el esfuerzo
corone de gloria un campeón.
Haciendo uso de las reflexiones que me regaló un
colega digo “Luchar,
en justa varonil”. “Luchar con ansia juvenil” ¿a dónde quedan las mujeres, la
tercera edad?
“Y para la raza conseguir el ejemplar del porvenir”
y entonces digo yo, al que no se ajusta a la raza le adaptamos el
porvenir, y lo invitamos a la miseria.
Alejándonos ahora -si fuera posible- un poco de
la palabra rendimiento y sus derivados me propongo pensar simplemente en el
juego. Entre las invitaciones que uno puede recibir, creo que pocas son tan
interesantes como la que dice vamos a jugar…
El barrio, el fondo de la casa, o el patio de la escuela posiblemente
sean escenarios comunes de juego y
seguro son escenario de derechos. El derecho a jugar, está en casa está
en el barrio y está en el patio de la escuela y como tál debe ser respetado y reconocido.
Quienes me escuchan seguido saben que vengo
sosteniendo que uno de los primeros lugares donde se vulneran los derechos de
las personas con discapacidad es en el patio de la escuela. Aquí es donde el
derecho a jugar frecuentemente se presenta como ausente, porque hay carencia en
la formación docente, porque hay falta de recursos y entonces la carencia en la formación de unos
se vuelve la imposibilidad y la deformación de los otros.
Para las personas con discapacidad frecuentemente se achica el patio, no hay
juego y también se achican los derechos. Si se tiene suerte, y hay juego en el
patio, hay un compartir común y el
Estado cumple con su rol de garante, viene entonces la pregunta por el deporte.
El vamos a
jugar” se vuelve entonces un a que jugamos porque hay logar para todos, porque
la máxima adaptación es una sola:”todos juegan”. Por supuesto sea cual fuere el
juego que elijamos, hay roles y dinámicas que llevar adelante y en alguna forma
es en base a estos roles y dinámicas que nos es posible afianzar una identidad.
El todos juegan es más que un hacer solidario,
porque no es solo una adhesión circunstancial. Es un hecho cooperativo que tiene un fin, el
cual permite distinguirlo claramente de cualquier acto de extrema
sensibilización y por ende diferenciarlo de la caridad. He aquí la importancia
de jugar con otros y del juego cooperativo.
Retomando lo antedicho respecto de los medios, y su vínculo con el deporte
me cuestiono ahora si se intenta reflejar el juego, a la persona
que juega, a ambas cosas o ninguna. Seguro,
esta es una respuesta que deben dar quienes trabajan en los medios.
Por lo pronto, según mi modesto modo de ver, el mundo está dejando de ser leído e
interpretado como si fuera un libro, y está pasando hacer un mundo pantalla
donde la imagen y la comunicación adquieren a diario mayor preponderancia. Por
tal razón es cada vez más relevante que nos animemos a mirar el contenido del
paquete más allá de los bits de paridad, y nos alejemos de la imparidad que nos
propone el rendimiento, para que la
sensibilización a la que nos invita la
novela de las cuatro se vuelva un hecho concreto de cooperación.
Así como una imagen en movimiento nos permite
descubrir la aventura de aquello que sucederá paso a paso, así como lo que
vemos, escuchamos, o sentimos puede darnos la posibilidad de creer,
preguntémonos por el sentido del mensaje y recordemos que es mejor trabajar
para que todos lleguemos a la luna que
quedarse mirando los dedos que la señalan.
Parafraseando a Mc Luhan si el medio es el mensaje yo me quito del medio
y me voy a jugar, a encontrarme con el otro, porque es ahí donde me lleno de
contenido y me olvido de las formas, porque es ahí donde la aldea global es también
la comunidad.
Porque es ahí…. jugando, donde la igualdad es
realmente de todos y se nos vuelve un derecho.
Emiliano Naranjo
Discurso pronunciado en las 1ras Jornadas de Ciencias Sociales y
Discapacidad, Universidad de Buenos Aires, 24 de noviembre de 2011 l Tema: Deporte adaptado: ¿Un recurso solidario, una muestra
de heroísmo o un derecho? La mirada de los medios de comunicación, de
investigadores y de los propios protagonistas
Citado por Dussel, I. En:
Capítulo preparado
para el libro: Ciudadanos inesperados. Las relaciones entre educación y
ciudadanía ayer y hoy, editado por Ariadna Rodríguez Acevedo y Paula López
Caballero (México, El Colegio de México-DIE-CINVESTAV)
José Luis Fernández Iglesias,
Periodista del programa,
Hoy
por Hoy de la Cadena Ser
(La expresión original “normalización” fue reemplazada por visibilizarían en
este escrito)